Es duro, es duro verte cometer los mismos errores que ayer. La experiencia no te enseña, y el dolor ajeno no te frena. Y por mucho abrir los ojos, no ves. Ojos de cristal, corazón de madera. Tus sentimientos, confusos, confundidos. ¿Qué es bien, qué es mal? ¿Marcar el rumbo, o dejarse llevar? Pues ni marcar, ni ser pluma y volar. Sentir, valorar... No quieres verla, es duro que te digan la verdad. ¿Marcar el rumbo, o dejarse llevar? Navegar o derivar. Primero zurda y luego diestra.
Agobiado de la nada. Pasota. Necesitaba más y no sabía dónde buscarlo. Necesitaba sonreír de nuevo. Y por fin aprendí a trucar la brújula de mi destino. Los errores nos hacen más fuertes, pero sólo si nos percatamos de ellos a tiempo. Y como dueños de nuestro tiempo, somos poderosos. Partimos de la soledad para conseguir estar acompañados. Partimos de la nada, para conseguir lo que queremos. Y para conseguir lo que queremos debemos buscarlo. En ocasiones siento una impetuosa necesidad de cambiar mi rumbo. Y entonces, incluso cuando elijo ir con el viento en contra, me siento capaz de avanzar. Y es que soy capaz. Pues el combustible de mis pasos es la felicidad. Y no hay mejor felicidad que aquella por la que se ha luchado. Pero cuando noto que algo no va bien, paro, pienso, y si siento que no estoy en el buen camino, lo cambio. Para elegir bien el camino debemos buscar las señales que nuestro interior esconde.
La libertad de poder elegir nuestro camino no implica felicidad, pero la felicidad si que implica haber elegido bien nuestro camino.
Si no te sientes como crees que deberías, para y piensa: ¿Es este el camino que debo seguir?
"Yo iré perdido entre tus dunas, dejándolo todo, quemando los tronos donde reinen dudas..."
Si hubiera que elegir las letras de algún grupo, yo me quedaba con Marea. Desde hace muchos años Kutxi Romero me llena y vacía por dentro. Tenía ganas de escribir algo, pero he vuelto a escuchar esta canción y tengo que compartirla. Con la letra valdría para decirlo todo pero adjunto la canción porque tiene una fuerza descomunal.
Que se joda el viento - Marea
Ponte el moño apretao, sirena, que se joda el viento,
rompe las horquillas de espuma
y déjame que te remache sonrisas de hierro
de esas que disipan las brumas,
que sé que entre los males nos lloverán cristales,
yo iré descalzo y tú desnuda
al son del amor del ronco tambor que toque la luna,
vamos a trepar a la copa de éste sol de enero,
y a hacer un nido en su ramaje,
y allí reírnos viendo como a cada minutero
se lo devora el oleaje,
y cuando entre mis brazos resuenen cañonazos
yo iré perdido entre tus dunas
dejándolo todo, quemando los tronos donde reinen dudas,
y báñate en mis ojos, que se joda el mar
que quiera mecerte a su antojo,
si no somos nadie a nadie va a encontrar,
y si a las heridas quiere echarles sal
solo va a encontrarse cerrojos
y las cicatrices de la soledad,
coge resina para untarnos poco a poco el cuerpo,
por si vuelve la ventolera,
y mientras tanto, entre los huecos que nos deje el tiempo